Las Organizaciones Vecinales TESER entregaron apoyos sociales en la popular colonia Fome 11 de San Nicolás de los Garza, sector donde residen mujeres con enjundia e iniciativa de trabajo esfuerzo que, sin embargo, es combatida por las autoridades locales, informó Osvaldo Serna Servín.
El presidente de TESER lamentó que el municipio de San Nicolás reprima a las amas de casa -adultas mayores- dedicadas al comercio ya que, denunciaron, no les permiten trabajar como oferentes, incluso a las puertas de su casa.
“Vienen, y nos obligan a levantar y a quitar las cosas que ofrecemos, aquí en el barrio”, señaló una de las vecinas en el breve diálogo que ocurrió entre Serna Servín y las mujeres, agraciadas con despensas que TESER brindó.
El también secretario del Transporte de la CROC expresó que en la economía del país existe una inflación, una carestía de precios que amaga con desbocarse, pero, el gobierno de la República está controlando fiscalmente para que los precios de las gasolinas y el diesel no se disparen.
El petróleo y sus derivados están aumentando por los conflictos de guerra. Así, el petróleo ya rebasa los cien dólares, lo cual impacta los costos de producción y la distribución de los productos y manufacturas, es decir, presiona la carestía, dijo.
A pesar de eso, agregó, la economía en general registra alzas de precios en productos alimenticios básicos como el tomate, cebolla, las papas y muchos otros mientras los salarios están inalterables y la gente busca alternativas para aumentar sus ingresos, abundó el dirigente obrero.
Frente a los fenómenos económicos como las devaluaciones y la inflación, así como el desempleo, la gente opta por un trabajo adicional para conseguir más recursos y el comercio llamado informal es una opción viable, afirmó Osvaldo Serna Servín.
Entonces, los gobiernos deben ser sensibles y aprender de la historia reciente en donde el comercio informal se ha constituido como una válvula de escape a los estallidos sociales ante posibles crisis económicas, de lo cual hay registros en México, puntualizó.
Así, consideró que las mujeres de la Fomerrey 11 deben tener la libertad de emprender y ser estimuladas a abrir sus micro-negocios y, aún más, recibir capacitación para mejorar sus establecimientos de los mercados populares. Esto es aconsejable a los municipios en lugar de que opten por la represión.
